Una rubia imponente y decidida

—¿Qué tal fue la noche Naiara?

—Genial. Fuimos primero a tomar algo y conocimos a un grupo de chicos y chicas súper majos que nos hicieron sitio allí en su mesa.

—Hace un montón que no conozco gente nueva yendo de bares.

—Eso es porque te mueves en sitios demasiado exclusivos. Exclusivamente para gente estirada diría yo.

—Ya estamos con los prejuicios

—Sabes que es verdad, Rubi. Allí la gente va de guais. Con lo sencillo que tú eres no entiendo porque sigues juntándote con esos

—Bueno, la verdad es que últimamente me hago muchas veces la pregunta de qué hago yo aquí…

—Claro tío, tienes que venirte un día con nosotros por Chueca. Nada que ver el ambiente de allí. La gente es más amable, se te acercan muchas veces de colegueo sin ninguna intención de ligar. Simplemente por conocer gente y estar de buen rollo.

—Ya pero no sé, yo no soy gay. Seguro que voy allí y me meten mano.

Si me dieran un euro por cada vez que he escuchado esa gilipollez, me subiría ahora mismo en mi jet privado e iría a darte un collejón por la tontería que acabas de decir.

—No son tonterías. Todo el mundo sabe que los gais van muy sueltos.

—En un mundo paralelo mi fortuna alcanza ya a la de Bill Gates, nene.

—Bueno, da igual. Cuéntame que tal acabó tu noche. ¿Te liaste con alguna del grupo ese que me decías?

—No que va. Estuvimos con ellos un rato jiji, jaja y luego nos fuimos por separado a la discoteca. Y casi al final de la noche conocí a una chica en la cola del guardarropa que había perdido el tique, y no llevaba nada encima.

—Buah, pobrecilla. ¿Y sus amigos no iban con ella?

—No. Se habían desperdigado todos. Ya sabes…lo típico. El caso es que le deje mi móvil para que llamase a su amiga, que le dijo que enseguida iba para allá. Madre mía la amiga… Una rubia de ojos azules y sonrisa profident que yo creo que al verla me puse hasta roja.

—Si hombre, jajajaja ¿tan guapa era?

—¡Increíble! Total, que me dieron las gracias las dos y nos despedimos. Pero al cabo de cinco minutos me llamó la amiga y me dijo que si quería ir a dormir a su casa.

No veas con la rubia, ¡qué directa!

 —Sí, sí, fue de película tanto el principio como el final… ¡Ya sabes que las cosas no son como empiezan, sino como acaban!

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Oportunidades que suben a una paloma y se van volando

Nos empeñamos en no aprovechar el tiempo. En perpetuar los errores que sabemos que hacen que se nos escape el presente y las ganas.

Nos olvidamos de que la vida es corta y tenemos que aprovechar aquello que le da energía a nuestro motor. Y eso nos hace darle oportunidades una y otra vez a quienes no pueden darnos lo que necesitemos para ser felices.

Y a la vez que insistimos y nos engañemos pensando que no podemos vivir sin según quién, las oportunidades de vivir algo bonito con quien tenemos al lado y no nos hemos parado ni a mirar, se suben a una paloma y se van volando.

Así se construye la historia de mucha gente saturada de escrúpulos morales inútiles. Les atenaza el miedo a vivir aquello que les despierta curiosidad. Reprimen, por miedo a lo desconocido, esa necesidad que sienten de nutrirse de lo que realmente les da vida. Le encuentran gusto y seguridad a fustigarse con aquello que ya conocen.

De esta forma, dejan de relacionarse con ésta y con aquél, convirtiendo su potencialidad espiritual y física en una fantasía que pudiendo ser, no llegará a materializarse. Prefieren pensar y fantasear mientras besan unos labios ya gastados, o recrearse en el recuerdo.

¿Realmente eres follamentes?

Últimamente voy por la calle y la gente con la que me cruzo se me queda mirando y me sonríe. Es como si desprendiera magia, buen rollo o algo así. O como si pudieran notarme en la cara o en la levedad con la que camino lo contenta que estoy.

Sí, el motivo vuelve a tener nombre propio: Nil. Tres simples letras que me han puesto la vida patas arriba. Aunque cuando nació eran cinco: Sofía.

He tenido la suerte de encandilarme de un chico transexual. Sí, la suerte. No te puedes imaginar la riqueza que eso supone en mi vida, la apertura mental que representa darse el permiso de sentirse atraída por una mente, una personalidad, una forma de mirar, de tocar y de todo, que nada tiene que ver con el cuerpo que la enmarca.

Cuando pongo consciencia en lo que estoy viviendo, me acuerdo de ti, bueno, mejor dicho, de tu comentario: “yo me follo a las mentes” y justo eso quería preguntarte. ¿Crees que realmente es así? ¿Estás al nivel de sentirte atraido por una mente hasta el punto de estar con una persona transexual?

Ojalá tu respuesta fuera un sí, y también la de toda esa gente súper molona, que afirman ser follamentes igual que tú. Porque es maravilloso dejarse de juicios y de etiquetas y valorar puramente la esencia, la conexión y lo que una persona te transmite, dejando de lado los prejuicios que nos hacen etiquetarnos y clasificarnos como heterosexuales, lesbianas, gays, o bisexuales.

Siéntete libre y disfruta de toda esa capacidad que tenemos tod@s para amar, y a la que sólo l@s más valientes se atreven a mirar a los ojos.

Reencuentros

Hacía años que no se veían, unos 28 más o menos, desde que acabaron P4.
Qué aluvión de emociones cuando se dieron cuenta una de la otra, allí sentadas frente a frente.

Habían coincidido en el tren que iba de París a Barcelona. Una regresaba de un fin de semana en homenaje a ella misma y a sus 30 otoños recién cumplidos y la otra, volvía a casa después de conocer al nuevo gabachín de la familia, su sobrino recién nacido: Damián.

—Júlia llevaba dos horas mirándote intrigada porque me resultabas muy familiar y no tenía ni idea dónde te había visto antes.

—Yo he estado a punto de levantarme y cambiarme de sitio, cuando me he despertado y te he visto mirándome tan fijamente. Sigues teniendo esa mirada penetrante que me hipnotizaba cuando éramos niñas, Olivia. ¡La niña gato convertida en mujer gato!

—Al final he sabido que eras tú porque te he visto la peca de la mano.

—Qué alegría encontrarte. Ni te imaginas la de veces que me he preguntado adónde habrías ido a parar después de mudarte. Te eché de menos durante meses y meses. Dicen que el primer amor nunca se olvida, pero la primera amistad tampoco.

—Amistad y amor. ¿No es acaso una forma de amar la amistad? Mira mi cara, no puedo quitarme esta sonrisa de oreja a oreja.

Se levantaron para darse un abrazo de esos que funden el tiempo. Aprendieron a dar besos de abuela en ese justo instante y estuvieron agarradas de la mano hasta que la megafonía del tren anunció que ya habían llegado a Sants.

Es increíble el poder de los recuerdos. Las emociones que un día quedaron guardadas y creíamos perdidas, despiertan junto a esecalorcito emocional cuando menos te lo esperas, para poder disfrutarlas de nuevo.

 

Silvana recupera su salud emocional

-¡Miqui! ¿Cómo va eso?

-Silvana! Justo ahora pensaba en ti.  Voy tan liado que no encuentro nunca el momento de llamarte, pero te pienso a menudo. Todo bien por aquí, sin mucha novedad… con Eric bien, el trabajo como siempre y sin trampas mentales. ¿Tú que tal?

– Sin trampas mentales, jajaja que cabrón eres. Pues mira, justo en eso andaba yo hasta que conseguí que mi cabeza hiciera el click del que tanto me habían hablado.

Grandes noticias pues!!! No me digas que por fin has pasado página y has archivado esa relación extraña que tenías con Aitor?

-Sí, tío y no te creas que fue de estas cosas que dices “venga va, a partir de hoy se acabó y a otra cosa”. Al final ha sido simplemente tragarme toda la negrura que me venía por momentos cuando me hablaban de él o le daba por volver a aparecer. Una vez te das cuenta de que no merece la pena, es echarle lógica y valor al asunto. ¿Para qué voy a amargarme con alguien que me trae más agobios que otra cosa?

-Claro, si ya te lo dije yo. Seguir pendiente de él solo te hubiera llevado a perder tu tiempo y tu energía.

-Ya, pero aún sabiéndolo se hace duro desligarte de quien que despierta en ti algo que llevaba tiempo dormido. Pero bueno, no quiero rememorarlo otra vez, que aunque ya esté casi “desintoxicada” sigo teniendo que hacer esfuerzos para no imaginarme cosas bonitas con él. Y me sigue escociendo enterarme de según qué

-No te preocupes, pronto pasará y como dicen: tal día hará un año.

-Sí, tienes razón. Es alucinante la capacidad de adaptación del ser humano. Puedes estar encallada durante tiempo en cualquier gilipollez, pero a la que te das el permiso para seguir adelante, te acostumbras rápido a la nueva situación y logras aparcar todo ese dolor emocional que te dejaba gris. Hace un mes ni se me hubiera ocurrido que podría sentirme bien sin saber de él, y ahora ya ves, vuelvo a tener el control de misma otra vez.

-Ahora ya sabes lo que toca, vivir y vivir. Acepta todo lo que venga a tu vida, sin cuestionarte ni limitarte y no tengas prisa de encontrar a nadie, sola tienes las mismas posibilidades o más de ser feliz.

-¡Te quiero aMiqui!

-Jajaja qué pava eres. ¡Yo también a ti!

Volvemos al teatro con Prime Time

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué todas las mujeres que salen en los medios de comunicación, cine y teatro son sorprendentemente jóvenes?

Òscar Sánchez, director de la obra Prime Time sí. Y no sólo eso, sino que además ha decidido hacer una crítica que toma cuerpo en las tablas de la Sala Muntaner. Se trata de una tragicomedia de Nuria Casado, protagonizada por Imma Colomer, en la que interviene también Dafnis Baduz.

La consagrada actriz Imma Colomer encarna el personaje de Gloria Aran, una estrella televisiva que lleva casi 40 años interpretando el mismo papel en una conocida serie de televisión: Gent de Sort. El guión parece estar hecho a medida para ella; una mujer de 70 años que después de llevar toda su vida dedicada a la interpretación tiene que tomar una de las decisiones más importantes de su vida y de su carrera: continuar trabajando para seguir alimentando un estereotipo dañino para la sociedad, o darle valor a sus principios morales y decidir por si misma que no participará en todo ese circo.

FOTO Imma i Dafnis a Prime Time Nurosfera

El estereotipo dañino no es otro que el que atribuye el éxito, el buen hacer y la fama a las mujeres jóvenes y a los hombres sean de la edad que sean. Parece que las mujeres al sobrepasar los 40 incomodan en según qué posiciones, especialmente si el fin es comercial y con su aspecto envejecido disminuye los beneficios y el engagement. Para acabar de rematar la crítica edad vs. Éxito, Òscar Sánchez introduce al personaje de Roc, interpretado por Dafnis Balduz, un joven jefe de guionistas formado en EEUU, al que pese a su presumible experiencia y talento se le acaba escapando la situación de las manos, ante la complejidad de la situación. No cabe decir que el tema abierto a debate se merece la atención de todos como sociedad, por lo que es una trama muy acertada a nivel moral, tanto como las interpretaciones de los actores.

La escenografía que enmarca la acción en los despachos de una productora, logra un efecto que le aporta verosimilitud a la obra, con un mobiliario adecuado para el ambiente que se quiere recrear.

Última representación de la obra: 12 de noviembre